Cuando en medicina se crea una vacuna nueva y se comprueba que esta tiene efectos negativos sobre las personas, nadie se plantea seguir usándola sino que se cambia inmediatamente, en cambio en lo que a la educación se refiere esto no pasa.
Se pone una ley de educación, y si esta no funciona, no se cambia, hay demostraciones de que hay aspectos que tendrían más éxito si se trabajaran de otra manera, pero ¿qué hacemos? La respuesta a esta pregunta, tristemente es NADA.
Esta reflexión vale para cualquier aspecto educativo, pero para mí especialmente para este tema del que estamos hablando, LA LECTURA.
Esta comprobado como hemos dicho anteriormente en el tema, que muchos niños no ven la lectura como algo placentero, sino como una obligación, y esto es en parte debido a la falta de buenos hábitos del hogar, y sobre todo al enfoque que le se le está dando en la escuela.
Durante el desarrollo de este bloque, aprendí de la importancia de afrontar la lectura con una actitud positiva para poder transmitírsela a nuestros alumnos, además de aprender una serie de estrategias que posteriormente me facilitaran mi labor como docente, para intentar no cometer una serie de errores que por desgracia están muy arraigados en nuestro sistema educativo.
Pero donde realmente aprendí la importancia de la lectura fue en mi periodo de prácticas, no quiero aburriros con una parrafada sobre por qué aprendí lo importante que era, ni como me di cuenta, asique simplemente citare una frase que en mi opinión resume muy bien la idea.
Una buena comprensión lectora no es garantía de éxito, pero en cambio el no tenerla sí es garantía de fracaso.
Es cierto que para alcanzar el éxito en educación hay que tener en cuenta muchos aspectos, pero también es cierto que la lectura y el nivel de comprensión influyen en todas las áreas, y si esto no se consigue, el alumno estará en desventaja y la probabilidad de fracaso será mayor.
Teniendo en cuenta la importancia de esto, creo que uno de los primeros objetivos que nos tenemos que plantear con nuestros alumnos, es fomentar la lectura.
A caminar se aprende andando y a leer se aprende leyendo, y si queremos que aprendan y por lo tanto que lean, debemos fomentar su curiosidad, sus ganas de leer, transmitirles la real importancia de la lectura.
Para ello, no podemos hacerles un examen después de un libro, si no usar otro tipo de estrategias de evaluación. Y sobretodo crear un hábito de lectura en ellos, a través de libros que les gusten, actividades motivadores que vayan cambiando, dándoles la oportunidad de elegir los libros que les gusten, que ellos sean capaces de elegir, de opinar, en definitiva de decidir.
Leer es algo más que saber descifrar un código que está escrito.
Para que algo nos guste hay que eliminar las imposiciones.
También necesito destacar la importancia de las familias en este aspecto, la coordinación entre padres y profesores es elemental. No sirve de nada fomentar el gusto y el hábito de la lectura en clase, si llegan a casa y le imponen que lea un libro elegido por la tía abuela que le regalo por su cumpleaños y no le gusta nada. Y viceversa.
En definitiva esto es como una vacuna de medicina, si las estrategias utilizadas producen rechazo, deben ser eliminadas, debemos investigar, probar, eliminar, desaprender y volver a aprender para poder lograr el éxito.
El éxito no es un resultado, sino un proceso que requiere de nuestro trabajo diario, teniendo en cuenta a lo más importante, a ese elemento que guía nuestra labor….A NUESTROS ALUMNOS.
Perfecto. Da gusto que hayas visto en el aula lo mismo que hemos trabajado en clase... no todos tus compañeros han tenido la misma suerte.
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